Saturday, October 21, 2017

Tras siete meses de búsqueda, llegó nuestra primera hija, Thais.


Según los médicos, todo iba bien, las ecografías,  los análisis... Ya teníamos cositas para ella, regalos. La esperábamos con muchas ansias. 

Cuando llegamos a la consulta de la semana 16, con muchas ganas de saber su sexo, el doctor no nos decía nada y observaba el monitor con mucha atención. Al rato, nos dijo: "Su bebé tiene un problema muy grave: Anencefalia". 


Yo sabía antes de salir de mi casa que algo malo iba a pasar, lo presentía. No quería ir. Salí del consultorio destrozada, no podía respirar del dolor que sentía mí corazón. Era un dolor que quemaba el pecho. Nunca había sentido un dolor así. 

Dos días después fuimos con mi obstetra y ella nos dio dos opciones: Seguir con el embarazo o interrumpirlo. 

Yo no sabía qué hacer, no entendía que me decían. No podía  pensar. Tenía la mente en blanco. Cuando me llevaron al hospital para hacerme otras ecografías  y reevaluar el diagnóstico de Thais, me dijeron que ella no sentía nada y que no podía moverse. Que si yo sentía movimiento alguno era por el cordón umbilical que bombeaba mí sangre hacia ella. 

Me dieron unas hojas para que firmara. Eran el consentimiento para hacerme un parto prematuro. Un aborto, en la práctica. Ni siquiera leí lo que decían, estaba tan mal psicológica y emocionalmente...

Firmé. Me indujeron el parto a las 18 semanas. Vi a mi hija, tan chiquita, tan indefensa. Con esa terrible enfermedad...No hay día que no me arrepienta de lo que hice. Estoy con tratamiento psicológico todavía y eso que mi bebé este dos de octubre cumple 2 añitos en el cielo. Es mí luz y mí oscuridad en está vida. 

Necesitamos más médicos pro vida en el mundo que acompañen a las mujeres que atravesamos esta situación porque, como yo, hay muchas que no saben qué hacer y terminan haciendo lo "correcto" para los médicos. 

Mi bebé nació el 2 de octubre, día de los Ángeles Custodios  para la Iglesia católica. Hoy tengo a mí bebé arcoiris de casi 8 meses y no tengo ninguna duda que su hermanita la cuida desde donde esté.

Si tuviese que aconsejar a una muchacha en mis mismas circunstancias, le diría que no se guíe por lo que  dicen los médicos. Muchos bebés han desafiado la Ciencia. Ellos sienten, porque no se necesita un cerebro para poder amar sino un corazón. 

Nosotras no somos nadie para quitarle la vida a un ser humano. Que disfrute cada patadita que le dé su bebé y que le ame con todas las fuerzas que pueda   El tiempo es ahora, porque después no sabemos qué pasará, si tendremos algunos minutos horas o quizás días para poder darle todo el amor que se tiene por un hijo. Y que no sienta culpa, porque estas patologías son un azar. Dios elige y al que le toca le toca.

Y que vaya a Tanatología durante el embarazo. La va a ayudar mucho. O a un psicólogo. Es difícil sobrellevar todo esto sola porque los demás, los de afuera pueden pensar o decir muchas cosas y sólo la madre  sabe lo que realmente se siente al pasar por eso. 

Un niño con una discapacidad o un diagnóstico de inviabilidad tiene el mismo derecho a nacer que cualquier otro sano. No le arrebatemos la oportunidad de llegar a esta vida.



María Schidz, Argentina 

Saturday, October 14, 2017

ENTREVISTA A REBECCA KIESSLING, presidenta de Salvar El 1


Ella siempre explica que le gusta felicitar los cumpleaños  diciendo: "Feliz cumpleaños, ¡Estoy feliz de que nacieras!". Y así festeja su propia existencia y también la de los demás. Y es que Rebecca Kiessling, una mujer americana casada y madre de cinco hijos, valora la vida tal vez algo más que el común de los mortales, como ocurre con todos aquéllos que han sentido en algún momento que se les escurría entre los dedos...y, especialmente, tras saber, a los 18 años, que ella misma había estado a punto de perderla en dos ocasiones antes de su nacimiento y bien pudo no haber nacido... Resulta que Rebecca fue concebida en una brutal violación a su madre a punta de cuchillo por un violador en serie. Ella intentó abortarla en dos ocasiones en dos abortorios clandestinos. Pero la ley de Michigan de aquel momento la protegió y es a ella a quien, de hecho, le debe la vida.

Y la deuda con la ley que la protegió sólo se salda defendiendo la vida, sin excepción. Por eso Rebecca fundó el grupo Save the 1 (Salvar El 1 ) que reúne a un grupo de conferenciantes internacionales todos ellos concebidos en violación o incesto, madres tras concebir un hijo en una violación o incluso madres que abortaron tras ser violadas y hoy se arrepienten. 


1- Rebecca, no es habitual tener delante a una persona que ha sido concebida en una violación. ¿Podría explicarnos el influjo que este descubrimiento tuvo en su manera de entenderse a sí misma y la propia vida? 

Cuando supe que había sido concebida en una violación me sentí, inmediatamente, apuntada y despreciada por parte de la sociedad porque era consciente de lo que la gente opinaba sobre el aborto en los casos de violación. Mi alma lloró de dolor al notar el desprestigio de mi dignidad.

He sufrido por lo que mucha gente ha dicho sobre mí pero no soy persona que se acobarde y se rinda. Estoy bien y estoy viva. Pero hay otros concebidos en violencia que están en peligro y sería muy egoísta de mi parte pensar: “Bueno, yo ya he nacido”. No puedo hacerles esto. Pienso que salvé mi vida de chiripa gracias a la ley que, en aquel momento, me protegió. Es como si  hubiese conseguido salir de un edificio en llamas lleno de gente. Volvería con ayuda para salvar tantas vidas como fuera posible. Y voy a hacerlo mientras tenga aliento.


2- ¿Puede explicarnos el origen del nombre de su organización?

El nombre Save the 1 (Salvar el 1) proviene de dos partes.

En primer lugar voy a explicar que en USA hay una triste tendencia en el movimiento pro vida que busca salvar al 99% de los bebés despreciando al 1%. Por este motivo, se permiten las llamadas ‘excepciones’ (o causales) en los casos de embarazos tras una violación en las legislaciones que regulan el aborto. Así, por poner un ejemplo, hay un proyecto de ley para retirar los fondos públicos a la abortera Planned Parenthood pero contemplará la excepción de violaciones, pasa lo mismo con la prohibición del aborto en el tercer trimestre cuando el feto ya experimenta dolor, que tiene, también, una excepción para casos de violación.


Los líderes pro vida que aceptan este tipo de concesiones se justifican afirmando que no conseguirían el voto de los políticos para salvar el 100% de las vidas aunque la razón real es que no consiguen esos votos porque siguen apoyando a políticos que aceptan las excepciones. Les gusta hacer una analogía con un edificio que está en llamas y preguntan: ¿No salvarías a 99 personas del fuego dejando que sólo 1 de ellas fuera quemado? Algunos bomberos no tienen inconveniente en reconocer que ellos discriminan y que cuando entran en un edificio en llamas no están dispuestos a salvar a todas las personas. Y aquí queda abandonado ese 1% de niños concebidos en violación que serían ‘un trágico recordatorio’ del incendio. Y advierten que, si les obligan a rescatarlos, simplemente no entrarán y, entonces, no salvarán a nadie. Ningún jefe de bomberos contrataría a unos empleados así pero en Estados Unidos no sólo se promueve sino que las excepciones se apoyan políticamente. Es la corrupción instalada dentro de los mismos grupos pro vida. Si se ha preguntado en alguna ocasión por qué no desaparece el aborto en USA con tantos grupos pro vida, aquí tiene la respuesta.

Así que, cuando oigo: ‘Salvemos el 99% y abandonemos al 1 %”, no puedo evitar pensar en la Parábola del Evangelio de la oveja perdida. Jesús dejó a las 99 para salvar a la que estaba perdida. Y Jesús hablaba de estos bebés discriminados cuando decía: “No despreciéis a estos pequeños porque os digo que son ángeles del cielo que siempre están contemplando el rostro de mi Padre”. Y termina la historia diciendo que el Padre Celestial no desea que ninguno de éstos más pequeños perezca. ¡Tampoco deberíamos nosotros! Hoy, la oveja perdida son esos bebés concebidos en una violación o incesto y aquellos que presentan alguna anomalía fetal, todos objeto de exclusión en el debate abortista y, por este motivo, llamé a mi organización Salvar El 1, por ese 1%.


3- ¿Por qué se decidió a fundar Save the 1 y cuál ha sido su trayectoria y cometido en el amplio mundo pro vida?

Fundé la organización porque, durante años, recibía en mi web personal testimonios de historias como la mía. Me preocupaba que, si me sucedía algo, todos esos testimonios se perdieran y quería que esas historias perduraran en el tiempo. Quería crear un lugar para que esas personas pudieran compartir sus vidas convencida que yo era una más de tantas.

A día de hoy contamos con una red global que agrupa a más de 500 personas que fueron concebidas en una violación, o bien fueron madres como consecuencia de una violación, así como también centenares de personas diagnosticas con distintas discapacidades prenatales y a cuyos progenitores se les recomendó el aborto.

Tenemos, también, una filial en español, Salvar el 1, que ha alcanzado un gran seguimiento en las redes sociales y también una división portuguesa y, desde hace poco, una en lengua polaca.

Nuestro grupo español se ha hecho muy popular en el mundo latino porque es donde ahora tiene lugar la gran batalla por los llamados ‘casos excepcionales’. Los testimonios que publicamos reciben una enorme acogida en el mundo de habla hispana.


Contamos con un equipo de traductores españoles y latinoamericanos para nuestros testimonios redactados en lengua inglesa. Sabía que si esas historias se traducían y se extendían por la red, muchas personas saldrían del anonimato para compartir su experiencia, y así ha sido. De este modo, muchos testimonios de América Latina son traducidos al Inglés para compartirlos con el mundo de habla inglesa.


4- Está claro que Salvar el 1 cumple una  clara función  informativa y formativa  dentro del mundo pro vida. ¿Lleva a cabo, también, algún tipo de actividad asistencial o de apoyo y asesoramiento a mujeres que pasan por una situación semejante a la de alguna de sus conferenciantes?

Nosotros utilizamos prioritariamente las redes sociales, en especial, Facebook, muy en boga en Estados Unidos donde hemos creado los llamados Grupos privados de Facebook con la intención de que se encuentren personas que comparten este tipo de historias difíciles. Nuestro grupo privado español no ha crecido, de momento, tanto como el que tenemos para gente de habla inglesa. Por ejemplo, tenemos uno para hombres que fueron concebidos en una violación y cuenta con 34 miembros y otro con una docena de mujeres que hablan inglés y que son madres biológicas que quedaron embarazadas tras una violación.

Nuestra red de apoyo en español está en crecimiento y espero que lo haga mucho más cuando nuestros seguidores vayan sabiendo que pueden darnos su testimonio y que vamos a apoyarlos y a ponerlos en contacto con otros muchos que han pasado por lo mismo. Que no están solos para afrontar todo lo  que les ha sucedido.

Sabemos que estas experiencias de vida ayudan a muchas mujeres en su sanación y a saber que nunca se van a encontrar solas. Que estamos allí para apoyarlas en todo momento.


5- Usted fue concebida tras una violación... ¿Por qué piensa que la vida del concebido en estas circunstancias es considerada como una 'equivocación'?

Pienso que el problema más importante radica en el hecho de que somos personas sin nombre y sin rostro para mucha gente. Anónimos.  Y todos sabemos que en una guerra es más sencillo matar al enemigo cuando se le deshumaniza y despersonaliza que cuando se le pone un rostro. Mientras seamos un simple ‘concepto’, es fácil para los políticos ningunearnos y orillarnos.

Por eso estoy convencida de que se deben escuchar nuestras voces y dar a conocer  nuestras historias para que así nos miren fijamente a la cara antes de consentir la aniquilación de nuestro colectivo de concebidos en una violación.

Estos años, he conseguido cambiar el parecer de muchos políticos alrededor del mundo, incluso el de dos candidatos a la presidencia del gobierno americano. Dijeron que no podían mirarme a los ojos y seguir justificando las excepciones...

Sé que todo el mundo muestra preocupación por las víctimas de una violación. Mis mejores amigas fueron concebidas tras una violación. Mi madre también fue violada. Agradezco muchísimo esta preocupación ,pero la gente necesita comprender que ejercer más violencia contra la víctima practicándole un aborto no es el camino ni la respuesta. La violencia que supone el aborto no va a sanar las heridas de esas mujeres y el castigo de un inocente no será la solución a su tormento.

A veces pienso que todo responde a la visión que se tiene de la vida. Si no se cree en la existencia de un Creador que ha dado la vida a cada uno y tiene un plan específico para cada vida desde siempre, entonces es fácil pensar que los concebidos en una violación sólo somos ‘el mero engendro de un violador’ que se puede y debe desechar y no creaciones de Dios sin importar el modo concreto en que empezamos nuestro andar por este mundo.


6- ¿Por qué  los sistemas legislativos de tantos países pugnan por introducir la cláusula de las excepciones?

La verdadera razón por la que se reclama la introducción de causales como la violación, es porque los que defienden el aborto saben que ésta es la estrategia para llegar a legalizar una ley de aborto libre, sin cortapisas. Usan la violación como mera excusa para justificar después todo tipo de abortos. Saben que si consiguen introducir el aborto en estos supuestos será más fácil después abrir la puerta para que entren todos los demás. Es como una fisura en un barco por donde empieza a entrar agua hasta hundirlo. Así es como el aborto se legalizó en los Estados Unidos. Así engañaron a Norma McCorvey (Caso Roe vs wade), cuando sus abogados le recomendaron mentir afirmando el hecho de haber sido violada, haciendo su caso mucho más consistente para la Corte Suprema.

Amnistía Internacional ha usado, de esta misma manera, la violación como arma para legalizar el aborto en el mundo entero. He debatido con muchos miembros de esta organización y, cuando saco este hecho a colación, ellos lo niegan. Entonces les pregunto si la mujer ultrajada tendrá que demostrar su violación, si deberá denunciarla, si habrá un juicio antes de que el bebé sea sentenciado a muerte y abortado… Siempre se ríen y se burlan de mí porque dicen: ’¿Quién no va a creer a una mujer que dice que la han violado? Simplemente, defienden que si una mujer aduce que ha sido violada hay que creerla. Y así es muy fácil que el aborto tenga lugar bajo cualquier pretexto. Sencillamente, les aconsejarán a las mujeres que quieran abortar que digan que han sido violadas y tendrán el camino totalmente allanado y libre de obstáculos.



7- En Chile y, probablemente en otros países de nuestro entorno cultural, tenemos la sensación de  que la defensa de la vida empieza a ser un tema  perdido. ¿Considera usted, también, que es así?

A veces tengo la sensación de contemplar una amalgama de gente que se amontona como en una piña, tal y como sucede en un equipo deportivo cuando todos se apiñan para darse ánimos y discutir la estrategia. Pero, después, nunca saltan al ruedo para lidiar la contienda. Hay que comprometerse y enfrentar a todos aquellos que no defienden la vida.

Es realmente frustrante observar como algunas personas, incluso aquéllas que tienen  fe, contribuyen a hacer viralizar en las redes las gracias de algún animalito pero luego no hacen absolutamente nada para defender la vida de los no nacidos cuando están siendo masacrados. Es contradictorio.  Es descorazonador ver como muchos de ellos no hacen nada para compartir la causa pro vida en las redes sociales o en los foros en los que se mueven.


8- En los últimos años el lobby abortista y otros organismos internacionales están  presionando con fuerza en América Latina para introducir la despenalización del aborto a través de las excepciones. Poco a poco, va consiguiendo que la cultura de la muerte se implante  en países donde la vida siempre había estado protegida. ¿Cómo contempla este panorama?

Observo que los países que protegen a los niños sin discriminaciones son ejemplo de una sociedad sana porque no enseñan a odiar sino a amar. Me impresionó ver durante la primavera de 2016 como en Perú se congregaron más de 700.000 personas en la Marcha por la Vida de Lima, justo un mes después de que el movimiento pro vida derrotara los esfuerzos para legalizar el aborto en caso de violación. ¿Sabe usted cuánta gente se reunió para cuando legalizaron el aborto por violación en Estados Unidos a mediados de los años 60? ¡Ninguna! No les importó en absoluto. No hubo Marchas Por la Vida en Estados Unidos hasta que el aborto se legalizó hasta los nueve meses de embarazo. Y aún entonces, no se llegó a la cifra de 700.000 personas hasta el 40 aniversario de la sentencia de Roe vs Wade (el caso que acabó legalizando el aborto). Tardamos cuatro décadas en ver la necesidad de marchar por la vida y esto cuando en mi país son masacrados cada año más de un millón de bebés inocentes. En Perú, el aborto no era legal y la iniciativa buscaba permitirlo sólo para casos de violación. Aún así, el pueblo peruano salió en masa para defender la vida, sin excepción.

También los chilenos y otros muchos países han salido a la calle, organizando masivas concentraciones para defender la vida de los más inocentes y vulnerables.

Los latinos sois gente muy distinta; gente con gran amor. No sigan el camino de los Estados Unidos.

9-¿Qué motiva que hoy día, con tanto conocimiento científico y avances tecnológicos, todavía un número importante de la comunidad política y médica se muestren tan favorables al aborto?

A los médicos y políticos les gusta ejercer control sobre la población y determinados grupos. Y esto pueden hacerlo a través del aborto. Muchas veces se muestran tremendamente elitistas, pensando que sólo un determinado tipo de personas debería tener derecho a la vida. Y entonces dan vía libre a la eugenesia, lo cual está teniendo lugar de manera desenfrenada. Se han convertido en almas sin corazón.


10- Y para terminar, ¿Qué nos recomendaría a  la sociedad chilena y a latina  para no ceder en nuestra lucha por defender la vida de todos, sin excepción?

Luchen como si su vida dependiera de ello. No sean egoístas simplemente porque fueron queridos por su madre, o porque tuvieron la oportunidad de nacer. Si no levantan su voz para defender a esos inocentes bebés, ¿quién lo hará?


Rebecca Kiessling es abogada, esposa y madre de 5 hijos, dos de ellos adoptados. Adoptó también a una pequeña bebé (Casey), que falleció a las pocas semanas de haber nacido. Es fundadora y presidenta de la organización internacional pro vida Save the 1 (Salvar El 1) y vive en Michigan con su familia. Es una conferenciante pro vida internacional. Promueve su labor por diversos países del mundo defendiendo la vida de todo ser humano, sin excecpión. 
Concedió esta entrevista a la revista Mundo Cristiano.




Saturday, September 30, 2017

Mi madre biológica era una niña con Síndrome de Down.

Desde niña supe que había algo en mí distinto al resto de mi familia, padres, hermanos...Ellos son de piel oscura y yo soy muy blanca. Siempre les preguntaba por qué  yo era tan distinta hasta que un día mis padres me contaron que yo había sido adoptada al nacer y que mi madre biológica era una niña con Síndrome de Down. Ella me había tenido de lo que ellos denominaron 'una manera fea'. Eso era, tras sufrir abusos sexuales.

 Al ser  muy discapacitada, no podía cuidarme ni tan siquiera trabajar para sacarme adelante. Entonces, le pidió a mi papá que se hiciera cargo de mí cuando diera a luz y que me criase. Mi familia adoptante es de Aberystwyth y mi madre biológica de Caernarfon, así que las dos familias perdieron el contacto después de mi adopción. 


Cuando supe que había sido adoptada al nacer, me quedé helada y lo primero que me vino a la mente fue la pregunta de por qué motivo mi madre biológica no me amaba. Pero mis padres me ayudaron a entender que me amaba tanto que por ese motivo me había entregado en adopción a una familia que podía darme más cosas de lo que ella sería capaz. Sabía que con ellos sería feliz y quería lo mejor para mí. 

Recuerdo un día en que unas chicas se mofaban de mí porque habia sido concebida en una violación. Yo les dije que mi padre no era el violador sino la persona que había aceptado criarme, cuidarme y sacarme adelante y que mis padres me habían escogido a mí con mis circunstancias cuando accedieron a adoptarme.  

Yo siempre he sabido que la vida de una persona vale igual que la de otra sin importar como han sido concebidas. Yo ahora entiendo que mi madre biológica me entregara en adopción y, aunque no la veo mucho, la quiero y valoro que me diera el regalo de la vida. 

Yo siempre me he llevado muy bien con mis hermanos y ni ellos ni mis padres me han tratado de un modo distinto por ser adoptada. Los padres son quienes te cuidan y aman, no quien te concibe.

Saber que fui adoptada y concebida en violencia, ha hecho que tenga muchas ganas de adoptar muchos niños y de hacerles un bien como hicieron mis padres conmigo. De momento, suelo ir con mi madre a cocinar a un hogar cerca de nuestro campo.

 Naome Noreia, Gales

Saturday, September 23, 2017

Mi vida se apagaba pero la energía y el amor por mi hijo no

Me llamo Ivonne, soy de Chile y hoy más que nunca tras la aprobación en mi país de la despenalización del aborto en las tres causales, siento que es necesario contar lo que un poco de amor puede hacer en el peor momento y que el aborto no es nunca una opción.

Me casé a los 24  años y decidí ser madre. Al comienzo, mi embarazo fue muy difícil, un embarazo de alto riesgo. Por eso, desde el momento en que supe que mi pequeño hijo venía en camino, decidí atenderme en una clínica con uno de los mejores especialistas en gestaciones de alto riesgo.

Tengo que admitir que mi embarazo fue la mejor etapa de mi vida porque estuve rodeada de amor. Estuve en riesgo los primeros meses de tener un aborto espontáneo pero a medida que  avanzaba el tiempo el riesgo era de un parto prematuro. Jamás pensé que todo se podía complicar y esa dulce espera me cambiaría la vida para siempre transformándose en el trago más amargo.

Las últimas ecografías indicaban que mi bebé era más pequeño de lo normal, había un retardo de crecimiento, tenía 30 semanas cuando comencé con malestares, dolores de cabeza intensos, aumento de peso... Fueron días donde comencé a sentir cambios y se lo comenté a mi ginecólogo. Él dijo que todo marchaba bien.

Pasaron dos días y sentía como mi energía se apagaba. El dolor de cabeza aumentaba y tuve sangrado nasal. Durante la tarde todo comenzó a empeorar y tuve el presentimiento de que algo grave pasaba. Al rato, sentí que algo reventó en mi cabeza. Fue el último síntoma que confirmó que debía ir a urgencias... 


Mis padres me llevaron ya que andaban de visita en casa. Me ingresó una técnico en enfermería, tomó mis signos vitales y dijo que no era nada y debía esperar. Me hicieron esperar una eternidad. Yo cada vez sentía que mi luz se apagaba lentamente... Me atendió el ginecólogo de turno y se fijó en la ficha que tenía un ingreso de una presión arterial 190/80 y se asustó. 


Volvió a tomar mi presión y ya estába en 220/90. Mis síntomas indicaban una preeclampsia grave. Era el inicio del dolor más inhumano que mi cuerpo sentiría. El comienzo a la pesadilla de mi vida... 

Mi presión seguía subiendo, comencé con un pre infarto al corazón y a botar sangre por la boca, encías, nariz y oídos. Un recuerdo tormentoso pero que me salvó de un derrame cerebral. 

Tuvieron que cambiarme de hospital por mi gravedad. Cuando llegué al otro hospital me estaba esperando mi esposo y le dijeron que mi diagnóstico era grave con riesgo vital. Comenzaron con exámenes y ya tenía falla renal y comenzaba con un síndrome hellp.

Mi vida se apagaba pero la energía y el amor por mi hijo no... Comencé a luchar por él... Mi vida se centró en su vida y su corazón era el que sostenía el mío. Escuchaba cuando decían que iba a morir pero que mi hijo tendría más suerte que yo. Los médicos no sabían que hacer, no podían inducir un parto, tampoco llevarme a pabellón porque moriría en la cesárea, pero debían sacar a mi bebé. 

Jamás olvidaré los dolores que sentí... y la tristeza de sentir que moría. Cuando me llevaron a pabellón comencé a convulsionar y no recuerdo más, sólo sé que desperté conectada a un montón de máquinas y sin poder dormir para no entrar en un coma. Aún recuerdo ese despertar tan amargo y triste porque aún no terminaba ese mal sueño. 

Después de ese momento,  jamás volvería a ser la misma ya que había sufrido un accidente vascular y lo notaron cuando ya no había nada que hacer. Fue en el momento que sentí que algo reventó en mi cabeza y la negligencia de la enfermera en no avisar de mis signos vitales. 

Mi hijo, gracias a Dios,  se salvó. A pesar de todo ese dolor, fui afortunada porque logré sobrevivir teniendo diagnósticos tan negativos y el proceso de mi rehabilitación fue otra parte dolorosa.

No es fácil de haber tenido una vida normal y en segundos que una parte de mi cuerpo no reaccionara con normalidad, haber quedado con el lado izquierdo con poca motricidad y sensibilidad... pasar casi un año sin tomarán mi bebé en brazos...

Mi matrimonio fracasó entre tantos sueños rotos pero no quedé con los brazos vacíos. Siento que tan tremenda experiencia me ha dado tanta vida para seguir viviendo. Siempre hay una pizca de fe, de esperanza, es el sentido de la vida... 

Hoy mi hijo está cerca de cumplir 5 años.. Mi vida esta más normal. Hace un tiempo pude volver a trabajar... Mi pequeño se aferró a la vida y juntos logramos salir adelante.

Contaré que no es fácil ya que está enfermo del corazón, tiene epilepsia...y día a día luchamos con su autismo...  Dice su neurólogo que es una de las secuelas de todo ese mal momento. 

¿Que nos ha tocado duró? Pues claro,  muy duro y aquí estoy y no me quejo porque yo puedo. Los dolores de la vida nos dan la fuerza, la razón para seguir y, si tienen la fortuna de conocer a Dios, entenderán que se puede. 


Hay días negros, hay días en que lloro y mucho pero mi vida no acabó, pudo ser peor. Cada día encuentro más sanidad física, emocional y espiritual... Para que irse por lo fácil y evitarnos sufrimientos. Si estamos aquí es porque tenemos la fuerza suficiente para amar y respetar la vida. Verme cada día en el espejo, ver mi rostro más normal y poder sonreír sin problemas son cosas pequeñas con grandes significados para quienes perdimos ciertas cosas pero conocimos otras. El que mi pequeño avance y poder estar juntos es un regalo, un privilegio. 

Sufrí una de las causales de aborto terapéutico y sigo pensando que la última palabra la tiene Dios, el dueño de la vida, el creador  de todo.

BIO Ivonne, chilena, madre de un niño en un embarazo de alto riesgo. Escribió este testimonio para compartirlo en Salvar El 1 con la esperanza de que pueda ayudar a mujeres que se encuentren en una situación parecida.


Thursday, September 21, 2017

¿A quién le importa las víctimas de violación? Por Rebecca Kiessling

Desde que volví a casa de mi reciente visita a Chile, he sido atacada en las redes sociales, junto con Diana Contreras -una madre chilena que quedó embarazada producto de una violación y tuvo un aborto espontáneo- porque ambas nos reunimos con un candidato presidencial pro-vida (José Antonio Kast) durante mi visita, y uno de los principales periódicos de Chile publicó un artículo al respecto.

Así que nos han atacado mucho con palabras extremadamente violentas. Aunque no es raro que los defensores del aborto se comporten de esta manera, me doy cuenta de que esto no es algo a lo que muchos están acostumbrados. Las personas buenas se alarman al ver tales palabras odiosas y viles.


En primer lugar, no hicimos nada malo. Sí, estamos bajo ataque, pero somos inocentes.  Y sé que Dios convertirá todo esto en bien. Las voces del odio y la muerte pueden sonar más fuerte, pero hay muchas personas mirando en silencio que tal vez no saben qué pensar sobre este tema. Ahora están observando el odio absoluto que hay en contra nuestra y tengo la confianza que esto, en última instancia, provocará más empatía hacia los niños inocentes concebidos en violación y a las madres que los aman.

La gente decente no disfruta viendo a otros siendo atacados tan agresivamente.

¿Has visto películas de vampiros en las que alguien saca un crucifijo y lo sostiene ante el vampiro y él grita? el vampiro empieza a quemarse porque se ha enfrentado con la verdad máxima y conoce el poder de la Cruz. Esto es lo que está sucediendo ahora en esta batalla para defender la vida. En lugar de un crucifijo, ponemos la cara del niño concebido en violación ante ellos, así como el rostro de las madres que aman a sus hijos y están aterrorizados porque conocen el poder de nuestros testimonios. Ellos quieren silenciarnos e intimidarnos para someternos. Quieren que tengamos miedo. Quieren que tenga miedo de volver a Chile. Pero cuando fui amenazada por este mismo espíritu de muerte desde Polonia y alguien "se ofreció" a romperme las piernas si iba a Polonia, entré al avión con piernas fuertes y firmes porque sé que la verdad está en mi lado y el amor es más fuerte.

Además, sabía que algo especial iba a suceder ahí  porque las voces de odio eran tan fuertes. De hecho, gritaban como un vampiro.

Es bueno que seamos relevantes y que hayamos llevado la batalla al enemigo. No queremos ser como un equipo de fútbol que se reúne antes del partido para una conversación sobre estrategia con el entrenador y el capitán del equipo, y que después nunca salen a la cancha para enfrentarse a su oponente.

En este momento, estamos enfrentando al oponente y otros están viendo este épico partido. Algunos están tratando de determinar a qué equipo pertenecerán. Estos espectadores ven que nos comportamos con honor. Los oponentes demuestran poco espíritu deportivo –un comportamiento realmente grosero- y esto no les gusta a los que están mirando el partido. Así que siempre recuerda que hay multitudes mirando y estamos convenciendo a la gente.

Este combate nos hará más fuertes. Es como el entrenamiento con pesas. Levantas pesas y eso desgarra los músculos, pero como resultado de este entrenamiento de resistencia, los músculos que se vuelven más fuertes. Esto es lo que está pasando con nosotros. Puede parecer doloroso y desagradable en este momento. Podríamos estar en el gimnasio y preguntarnos por qué estamos entrenando tanto. Pero sabemos que al final seremos más fuertes y de nuevo, otros lo verán y admirarán y respetarán nuestro compromiso, nuestra tenacidad.

"No nos cansemos de hacer el bien, porque en el momento oportuno cosecharemos si no nos rendimos". - Gálatas 6: 9

Muchos de los comentarios negativos recientes apuntan a que estamos celebrando la violación porque yo, y otros, valoramos mi vida, o dicen que otros están promoviendo la violación al compartir mi historia:  el hecho de que aplaudamos a los bomberos no significa que celebremos los incendios premeditados. Si bien es cierto que sin incendios premeditados, no habría bomberos, es absurdo sugerir que una persona a la que le gustan los bomberos es pro-incendio. Admirar a los médicos que sanan no lo hace pro-enfermedad.


Lo mismo ocurre cuando valoramos la vida de un niño concebido en violación. ¡Por supuesto que no somos pro-violación! De hecho, dar a luz típicamente acaba con la violación para muchas víctimas jóvenes de agresión. Apoyar el aborto es en realidad pro- violación, porque el aborto protege y permite a los violadores, pedófilos y proxenetas continuar con su crimen.

Algunos de los otros comentarios sugieren que no nos interesan las mujeres, y especialmente las víctimas de violación. En primer lugar, Diana y yo somos mujeres, así que la ironía debería  ser obvia. En segundo lugar, ahora tengo cientos de amigas que son sobrevivientes de violación que o bien aman a sus hijos que están criando, son las madres biológicas por violación de un niño entregado en adopción o lloran la pérdida de ese niño por un aborto involuntario, o lamentan haber abortado después de la violación. Estas mujeres son preciosas para mí. Mi propia madre es una víctima de violación. He abogado a nivel mundial para que las leyes protejan a las madres sobrevivientes de violación y sus hijos para prevenir que el violador tenga derechos parentales. Estos defensores de la muerte no tienen ni idea de lo que están diciendo, lanzando semejantes tonteras en un inútil intento de silenciarnos.

Somos las verdaderas feministas porque animamos a las mujeres y les decimos: "¡Tú eres más fuerte de lo que crees, yo creo en ti, PUEDES hacer esto!" Mientras tanto, los defensores del aborto sugieren continuamente que las mujeres somos débiles y patéticas

y que debemos tener miedo de un bebé - ¡un bebé! Enseñan a las mujeres a odiar. Las convierten en asesinas. Incitan a victimizar a alguien más pequeño e indefenso. ¿y esto es pro-mujer? No.
Si quieres ver mujeres fuertes, echa un vistazo a las mujeres que han compartido sus historias de casos difíciles a través de Salvar 1. Comparten valientemente sus historias y su amor por la vida, mientras se exponen a ser atacadas por las fuerzas de la muerte. Pero el amor gana porque el amor es más fuerte que la violencia, el miedo y el odio, ¡y no nos callarán!



BIO: Rebecca Kiessling es una oradora internacional pro-vida, abogada, esposa, madre de 5,fundadora y presidente de Salvarel 1, cofundadora de Hope After Rape Conception, cofundadora de Embryo Defense, y autor del folleto Heritage House '76 "Concebida en violación: una historia de esperanza".

Saturday, September 16, 2017

Mi fe está en Dios Padre y lucharemos hasta la muerte natural de mi bebé.

por Liliana Mozo (Salvar el 1)


Estoy viviendo con mi marido desde hace 10 años.  Me casé muy joven y empecé a cuidarme con pastillas anticonceptivas para no quedar embarazada  pero los planes de Dios fueron diferentes y quedé en estado de mi primer hijo a los 4 meses de vivir con mi esposo. 

Tras nacer el niño, seguí cuidandome con inyecciones y pastillas, decisión  que me ocasionó un embarazo ectópico 11 meses después de que naciera mi hijo. 


Estuve a punto de morir porque cuando me detectaron el embarazo ya estaba muy grave y tenía una hemorragia interna porque se me había abierto una trompa. Tuvieron que quitarme a mi bebé y extraer la trompa izquierda. Todo pasó tan rápido, en menos de 24 horas, que no pude asimilar lo que estábamos pasando. 

Transcurrió un  año más y yo, confiada en los anticonceptivos, volví a salir embarazada de mi tercer hijo. Ahi viene lo más fuerte para mí pues estaba tan espantada por lo que me había pasado en el embarazo ectópico que empecé a renegar de mi hijo y no lo aceptaba por miedo a volver a pasar lo mismo ya que fue muy traumante. 

Los médicos y enfermeras te hacen pensar tantas cosas...  hasta  en abortar. Gracias  a Dios no pasó por mi mente pero sí que rechacé a mi hijo por el miedo a volver a sufrir.

Después de que nació el niño tomé la decisión de ponerme un DIU, el dispositivo intrauterino para  no embarazarme más pues no miraba mi vida adecuadamente y la apertura a la vida no formaba parte de ella. 

Gracias a Dios,  tuve un reencuentro con Él hace dos años y pude tomar clases de pro vida . Ahí me enseñaron realmente el amor a Dios para nosotros mismos.

Tomé la decisión de dejarme de cuidar con todas esas porquerías de anticonceptivos porque vi que dañaban mi cuerpo y advertí que mi  mentalidad era de muerte pues no aceptaba la vida que pudiera venir. 

Mi esposo y yo empezamos a tomar clases de planificacion familiar natural y estuvimos así por un tiempo hasta que decidimos volver a tener otro baby. Y es que  mi vida se había transformado y me volví pro vida. Estoy en un ministerio pro vida donde yo platico y me ha dejado enseñanzas muy grandes.

En Enero de este año decidimos procrear nuestra bebé con un gran amor e ilusión de volver a ser padres y quedé embarazada enseguida.

El embarazo iba muy bien hasta hace 2 meses que a la niña le detectaron Osteogénesis imperfecta en estado grave, lo que supone un diagnóstico de inviabilidad.  


Hemos estado con especialistas pero ellos, médicamente, no nos dan esperanzas pues nos dicen que el bebé  no va a vivir y que morirá al nacer. 

Esta vez no me he dejado ganar  por la ciencia pues mi fe está en Dios Padre y por consiguiente lucharemos hasta la muerte natural de mi bebé . Ellos ya me dieron la opción de abortar pero yo me negué a eso y les dije que yo voy a aceptar lo que tenga que pasar. Sólo estamos en espera de que mi bebé nazca, a principios de octubre, y después de eso Dios sabrá lo que tiene preparado para nosotros.

Pido a todos los seguidores de esta página pro vida que oren por mi bebé. Ella se llama Camila. Nosotros estamos confiados en aceptar la voluntad de Dios por muy dolorosa que sea. Pero también estoy en gracia al creer en Él y sé que existen los Milagros y para Dios no hay imposibles.



BIO Liliana Mozo, Méjico. Esposa y madre de dos hijos. Embarazada de un bebé con diagnóstico de inviabilidad. Escribió este breve testimonio de vida para compartirlo y poder ayudar a otras mujeres que se encuentren en una situación semejante.

Monday, September 11, 2017

La violación aún no ha terminado, por Fabiola Torres

Los paladines del “derecho a decidir” demuestran una vez más que en realidad la única opción aceptable es el aborto y que las mujeres no tenemos derecho siquiera a pedir apoyo, si no es apoyo para abortar.
La increíble crueldad de estos personajes parece no tener límites:


Borraron el tweet pero ya el daño estaba hecho.  Esta plataforma virtual dio tribuna para que algunos festinaran con el trauma de Diana Contreras y las terribles circunstancias de la concepción de Rebecca Kiessling, quienes cometieron el gran pecado de pedir a un candidato la derogación de una ley que habría vulnerado aún más a una y asesinado a la otra:








No creemos que Diana ni Rebecca deban sentirse “orgullosas” de los crímenes de los que fueron víctimas, pero sí, felices y orgullosas de haber seguido adelante con dignidad, Rebecca con la alegría de haber nacido y Diana, con su conciencia tranquila, porque a pesar de todo lo terrible que pasó, ella respetó la vida de su hijo.
Como mujeres y ciudadanas tenemos el derecho a pedir… exigir! Que se respete nuestra vida y la de nuestros hijos a todos quienes aspiran a un cargo público, sin tener que sufrir la violencia de quienes piensan distinto y no respetan nuestras decisiones.
Aunque estos actos de inhumanidad hacen reaccionar a algunos, esperemos que seamos cada día más los que levantamos la voz para defender a las madres por violación y a sus inocentes hijos: